sábado, 29 de febrero de 2020

Historia de Naaman 29-02-2020

2Re 5:1  Eliseo y Naamán
  Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.
2Re 5:2  Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán.
2Re 5:3  Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra.
2Re 5:4  Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.
2Re 5:5  Y le dijo el rey de Siria: Anda, vé, y yo enviaré cartas al rey de Israel.
 Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.

Un talento son 27 kg, equivalente al salario de 10 años en plata, y aparte 6000 piezas de oro 
Al cambio de hot serian algo asi como 6.600.000.000 Gs. , un poca mas del millon de dolares.


2Re 5:6  Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.
2Re 5:7  Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.

Los reyes en tiempos de Eliseo  fueron Joram, Jehú, Joacaz y Joás


2Re 5:8  Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.


El milagro
2Re 5:9  Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo.
2Re 5:10  Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.
2Re 5:11  Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.
2Re 5:12  Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.
2Re 5:13  Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?
2Re 5:14  El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.
2Re 5:15  Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas algún presente de tu siervo.
2Re 5:16  Mas él dijo: Vive Jehová, en cuya presencia estoy, que no lo aceptaré. Y le instaba que aceptara alguna cosa, pero él no quiso.
2Re 5:17  Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová.
2Re 5:18  En esto perdone Jehová a tu siervo: que cuando mi señor el rey entrare en el templo de Rimón para adorar en él, y se apoyare sobre mi brazo, si yo también me inclinare en el templo de Rimón; cuando haga tal, Jehová perdone en esto a tu siervo.

2Re 5:19  Y él le dijo: Vé en paz. Se fue, pues, y caminó como media legua de tierra.

La codicia de Giezi y la consecuencia.
2Re 5:20  Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa.
2Re 5:21  Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien?
2Re 5:22  Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte: He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos.
2Re 5:23  Dijo Naamán: Te ruego que tomes dos talentos. Y le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, y dos vestidos nuevos, y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él.
2Re 5:24  Y así que llegó a un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y lo guardó en la casa; luego mandó a los hombres que se fuesen.
2Re 5:25  Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte.
2Re 5:26  El entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?
2Re 5:27  Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.

La amonestacion de la consecuencia del pecado
 Gál 6:7  No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
Gál 6:8  Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
Gál 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

sábado, 15 de febrero de 2020

Encarcelados en Filipos 15-02-2020

El Carcelero de Filipos

El motivo del encarcelamiento.
Hch 16:13  Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido.
Hch 16:14  Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.
Hch 16:15  Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.
Hch 16:16  Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
Hch 16:17  Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
Hch 16:18  Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
Hch 16:19  Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades;

El juicio
Hch 16:20  y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad,
Hch 16:21  y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.
Hch 16:22  Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas.
Hch 16:23  Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.
Hch 16:24  El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.
Hch 16:25  Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.
Hch 16:26  Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.
Hch 16:27  Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido.
Hch 16:28  Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.
Hch 16:29  El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas;

El clamor de la gente del mundo:
Hch 16:30  y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
 Hch 16:31  Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
Hch 16:32  Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.

La conversion del Carcelero
Hch 16:33  Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.
Hch 16:34  Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

Somos la luz del mundo
Mat 5:14  Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Mat 5:15  Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
Mat 5:16  Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

sábado, 8 de febrero de 2020

El sembrador 08-02-2020

Mat 13:1  Parábola del sembrador
  Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
Mat 13:2  Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
Mat 13:3  Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
Mat 13:4  Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
Mat 13:5  Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
Mat 13:6  pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Mat 13:7  Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
Mat 13:8  Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
Mat 13:9  El que tiene oídos para oír, oiga.


Mat 13:16  Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
Mat 13:17  Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.


Mat 13:18  Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:
Mat 13:19  Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
Mat 13:20  Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;
Mat 13:21  pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
Mat 13:22  El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Mat 13:23  Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.


1Jn 2:19  Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.

sábado, 1 de febrero de 2020

El joven rico 01-02-2020

El joven rico.

No solo puede ser riqueza, puede ser otra cosa que ocupa el luga de Dios, por el cual elejimos no seguir el camino de Dios.

Mar 10:17  Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
Mar 10:18  Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.
Mar 10:19  Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.
Mar 10:20  El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Mar 10:21  Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Mar 10:22  Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Mar 10:23  Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Mar 10:24  Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
Mar 10:25  Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Mar 10:26  Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
Mar 10:27  Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.


Ante Dios, todos tenemos la misma condición

Stg 1:8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
Stg 1:9  El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación;
Stg 1:10  pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba.
Stg 1:11  Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas.

Limpiarme para ser instrumento util.

2Ti 2:19  Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
2Ti 2:20  Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles.
2Ti 2:21  Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.
2Ti 2:22  Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. 



El ejemplo del llamamiento de Pablo.
 
Hch 9:13  Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
Hch 9:14  y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
Hch 9:15  El Señor le dijo: Vé, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
Hch 9:16  porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.