sábado, 5 de diciembre de 2020

Cristiano Verdadero 5-12-2020

19/12/2020

Hch 17:21  (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)
Hch 17:22  Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;
Hch 17:23  porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

Parábola de la gran cena
Luc 14:15  Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios.
Luc 14:16  Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.
Luc 14:17  Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.
Luc 14:18  Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.
Luc 14:19  Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses.
Luc 14:20  Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.
Luc 14:21  Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Vé pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.
Luc 14:22  Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.
Luc 14:23  Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.
Luc 14:24  Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.

Lo que cuesta seguir a Cristo
Luc 14:25  Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo:
Luc 14:26  Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Luc 14:27  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
Luc 14:28  Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
Luc 14:29  No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,
Luc 14:30  diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.
Luc 14:31  ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
Luc 14:32  Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.
Luc 14:33  Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Cuando la sal pierde su sabor
(Mt. 5.13; Mr. 9.50)
 Luc 14:34  Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará?
Luc 14:35  Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga. 

Mat 5:13  Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

2Ti 2:1  Un buen soldado de Jesucristo

  Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
2Ti 2:2  Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
2Ti 2:3  Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
2Ti 2:4  Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
2Ti 2:5  Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.
2Ti 2:6  El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.
2Ti 2:7  Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.
2Ti 2:8  Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio,
2Ti 2:9  en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa.
2Ti 2:10  Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.