viernes, 26 de enero de 2024

El hombre espiritual 27-1-2024

1Co 2:11  Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 
1Co 2:12  Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 
1Co 2:13  lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 
1Co 2:14  Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 
1Co 2:15  En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 
1Co 2:16  Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
 
Jud 1:4  Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. 

Gál 5:13  Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. 

Gál 5:19  Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 
Gál 5:20  idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 
Gál 5:21  envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 
Gál 5:22  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 
Gál 5:23  mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 
Gál 5:24  Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 
Gál 5:25  Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 

Rom 7:14  Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. 
Rom 7:15  Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 
Rom 7:16  Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. 
Rom 7:17  De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. 
Rom 7:18  Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 

Apo 3:15  Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 
Apo 3:16  Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 
Apo 3:17  Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 
Apo 3:18  Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 
Apo 3:19  Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 

sábado, 20 de enero de 2024

Hombre carnal 20-01-2024

Rom 7:5  Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. 
Rom 7:6  Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. 

Rom 7:14  Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. 
Rom 7:15  Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 
Rom 7:16  Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. 
Rom 7:17  De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. 
Rom 7:18  Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 
Rom 7:19  Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 
Rom 7:20  Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 
Rom 7:21  Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 
Rom 7:22  Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 
Rom 7:23  pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 
Rom 7:24  ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 
Rom 7:25  Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. 

Rom 8:2  Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 
Rom 8:3  Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 
Rom 8:4  para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 
Rom 8:5  Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 
Rom 8:6  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 
Rom 8:7  Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 
Rom 8:8  y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 
Rom 8:9  Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 

Rom 8:12  Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 
Rom 8:13  porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 

Gál 3:3  ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? 

1Co 3:1  Colaboradores de Dios
 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 
1Co 3:2  Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 
1Co 3:3  porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 
1Co 3:4  Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? 
1Co 3:5  ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.

1Co 5:1  Un caso de inmoralidad juzgado
 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.
1Co 5:2  Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 
1Co 5:3  Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 
1Co 5:4  En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 
1Co 5:5  el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 

2Pe 2:10  y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío.  Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, 

Gál 6:7  No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 
Gál 6:8  Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 
Gál 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos

Rom 13:12  La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 
Rom 13:13  Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 
Rom 13:14  sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. 

sábado, 13 de enero de 2024

Hombre Natural 13-01-2024

1Co 2:11  Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 
1Co 2:12  Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 
1Co 2:13  lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 
1Co 2:14  Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 
1Co 2:15  En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 
1Co 2:16  Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. 

1Pe 4:3  Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. 
1Pe 4:4  A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; 
1Pe 4:5  pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. 

1Co 1:18  Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. 
1Co 1:19  Pues está escrito:  Destruiré la sabiduría de los sabios,  Y desecharé el entendimiento de los entendidos.

Mat 16:24  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 
Mat 16:25  Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Mat 16:26  Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 

 1Jn 2:19  Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. 

1Co 15:19  Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. 

Heb 10:26  Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 
Heb 10:27  sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
Heb 10:28  El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.
Heb 10:29  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?


sábado, 6 de enero de 2024

Inicio 06-01-2024


Jer 8:20  Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos. 

Mat 21:28  Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña. 
Mat 21:29  Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. 
Mat 21:30  Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. 
Mat 21:31  ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. 
Mat 21:32  Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle. 

Jua 3:16  Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 
Jua 3:17  Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 
Jua 3:18  El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 
Jua 3:19  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 
Jua 3:20  Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 

Jua 1:9  Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. 
Jua 1:10  En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. 

Mat 9:11  Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 
Mat 9:12  Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 
Mat 9:13  Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. 

2Pe 3:9  El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 

Mat 11:28  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 
Mat 11:29  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 
Mat 11:30  porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. 

Rom 10:16  Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 
Rom 10:17  Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.