sábado, 20 de enero de 2024

Hombre carnal 20-01-2024

Rom 7:5  Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. 
Rom 7:6  Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. 

Rom 7:14  Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. 
Rom 7:15  Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 
Rom 7:16  Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. 
Rom 7:17  De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. 
Rom 7:18  Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 
Rom 7:19  Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 
Rom 7:20  Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 
Rom 7:21  Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 
Rom 7:22  Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 
Rom 7:23  pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 
Rom 7:24  ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 
Rom 7:25  Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. 

Rom 8:2  Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 
Rom 8:3  Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 
Rom 8:4  para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 
Rom 8:5  Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 
Rom 8:6  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 
Rom 8:7  Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 
Rom 8:8  y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 
Rom 8:9  Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 

Rom 8:12  Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 
Rom 8:13  porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 

Gál 3:3  ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? 

1Co 3:1  Colaboradores de Dios
 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 
1Co 3:2  Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 
1Co 3:3  porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 
1Co 3:4  Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? 
1Co 3:5  ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.

1Co 5:1  Un caso de inmoralidad juzgado
 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.
1Co 5:2  Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 
1Co 5:3  Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 
1Co 5:4  En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 
1Co 5:5  el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 

2Pe 2:10  y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío.  Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, 

Gál 6:7  No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 
Gál 6:8  Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 
Gál 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos

Rom 13:12  La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 
Rom 13:13  Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 
Rom 13:14  sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. 

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