sábado, 27 de abril de 2024

Pedro

Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.
Mateo 4:18-20

Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.
Lucas 5:4-11

El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
Mateo 16:15-20

Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después. Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti. Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
Juan 13:36-38

Mar 14:66  Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 
Mar 14:67  y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. 
Mar 14:68  Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 
Mar 14:69  Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. 
Mar 14:70  Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. 
Mar 14:71  Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. 
Mar 14:72  Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. 

El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos. Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme. Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú. Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?
Juan 21:6-23

sábado, 13 de abril de 2024

Judas

Luc 6:12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.
Luc 6:13 Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:
Luc 6:14 a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,
Luc 6:15 Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,
Luc 6:16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.

Una teoría sugiere que "Iscariote" podría derivarse del término arameo "Ish Kerioth", que significa "hombre de Kerioth". Kerioth era una ciudad en la región de Judea. Por lo tanto, "Iscariote" podría haber sido utilizado para distinguir a Judas como originario de esa ciudad.

Mar 6:7  Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. 
Mar 6:8  Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, 
Mar 6:9  sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. 
Mar 6:10  Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. 
Mar 6:11  Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. 
Mar 6:12  Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. 
Mar 6:13  Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban

Jua 12:3  Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. 
Jua 12:4  Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: 
Jua 12:5  ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? 
Jua 12:6  Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella. 
Jua 12:7  Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto. 
Jua 12:8  Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis. 

Mat 26:20 Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Mat 26:21 Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Mat 26:22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? Mat 26:23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar. Mat 26:24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. Mat 26:25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

Jua 13:21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Jua 13:22 Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba. Jua 13:23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. Jua 13:24 A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. Jua 13:25 El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es? Jua 13:26 Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. Jua 13:27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. Jua 13:28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. Jua 13:29 Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres. Jua 13:30 Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche.

Sal 41:5  Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando: 
 ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 
Sal 41:6  Y si vienen a verme, hablan mentira; 
 Su corazón recoge para sí iniquidad, 
 Y al salir fuera la divulgan. 
Sal 41:7  Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; 
 Contra mí piensan mal, diciendo de mí: 
Sal 41:8  Cosa pestilencial se ha apoderado de él; 
 Y el que cayó en cama no volverá a levantarse. 
Sal 41:9  Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, 
 Alzó contra mí el calcañar. 

Mat 26:47 Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. Mat 26:48 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. Mat 26:49 Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. Mat 26:50 Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. Mat 26:51 Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja. Mat 26:52 Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. Mat 26:53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? Mat 26:54 ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? Mat 26:55 En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo,(I) y no me prendisteis. Mat 26:56 Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

Hch 1:15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Hch 1:16 Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, Hch 1:17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Hch 1:18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Hch 1:19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Hch 1:20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.

Salmo 109

Mat 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Mat 7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

sábado, 6 de abril de 2024

Dar la vida 2

Judas: Colgado y muerto al caer.
Santiago el mayor: Decapitado por Herodes.
Pedro : Crucificado Boca para abajo
Andrés: Crucificado en X
Felipe: Según la tradición, Felipe fue mandado colgar de un árbol por el procónsul de Hierápolis
Bartolomé se negó y el rey ordenó desollarlo hasta que renunciase a su dios o muriese.
Tomas : Muerto a espada
Santiago el menor: lanzado al vacío desde el pináculo del templo y apedreado.
Simón en Zelote: Aserrado por la mitad
Judas Tadeo. Golpeado con una maza en la cabeza y después decapitado.
Mateo. Asesinado en Etiopia.
Juan de muerte Natural en Efeso.

Yo dije: Vosotros sois dioses,Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis,Y como cualquiera de los príncipes caeréis.
Salmos 82:6-7

Sal 116:13  Tomaré la copa de la salvación,  E invocaré el nombre de Jehová. 
Sal 116:14  Ahora pagaré mis votos a Jehová  Delante de todo su pueblo. 
Sal 116:15  Estimada es a los ojos de Jehová  La muerte de sus santos. 
Sal 116:16  Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo,  Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; 
 Tú has roto mis prisiones. 
Sal 116:17  Te ofreceré sacrificio de alabanza,  E invocaré el nombre de Jehová. 

Sal 49:6  Los que confían en sus bienes,  Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan, 
Sal 49:7  Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,  Ni dar a Dios su rescate 
Sal 49:8  (Porque la redención de su vida es de gran precio,  Y no se logrará jamás), 
Sal 49:9  Para que viva en adelante para siempre,  Y nunca vea corrupción. 
Sal 49:10  Pues verá que aun los sabios mueren;  Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,  Y dejan a otros sus riquezas. 
Sal 49:11  Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas,  Y sus habitaciones para generación y generación;  Dan sus nombres a sus tierras. 
Sal 49:12  Mas el hombre no permanecerá en honra;  Es semejante a las bestias que perecen. 
Sal 49:13  Este su camino es locura;  Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah 
Sal 49:14  Como a rebaños que son conducidos al Seol,  La muerte los pastoreará, 
 Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;  Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. 
Sal 49:15  Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,  Porque él me tomará consigo. Selah 

Luc 14:25  Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 
Luc 14:26  Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 
Luc 14:27  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

Mat 19:24  Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 
Mat 19:25  Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 
Mat 19:26  Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible. 
Mat 19:27  Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos? 
Mat 19:28  Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 
Mat 19:29  Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. 
Mat 19:30  Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.


2Ti 4:5  Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. 
2Ti 4:6  Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 
2Ti 4:7  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 
2Ti 4:8  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 
Instrucciones personales
2Ti 4:9  Procura venir pronto a verme, 
2Ti 4:10  porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. 
2Ti 4:11  Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. 

Mat 16:24  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 
Mat 16:25  Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 
Mat 16:26  Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 
Mat 16:27  Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.