Pro 1:1 Motivo de los proverbios
Pro 1:2 Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes,
Pro 1:3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;
Pro 1:4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
Pro 1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,
Pro 1:6 Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
Pro 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Pro 1:2 Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes,
Pro 1:3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;
Pro 1:4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
Pro 1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,
Pro 1:6 Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
Pro 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Deu 4:5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella.
Deu 4:6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.
Re 3:5 Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.
1Re 3:6 Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día.
1Re 3:7 Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir.
1Re 3:8 Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud.
1Re 3:9 Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
1Re 3:10 Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.
Stg 1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Stg 1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
Stg 1:7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
Stg 1:8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
Stg 3:17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Stg 3:18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
Efe 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
Efe 1:8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,
Efe 1:9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,
2Co 6:14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
2Co 6:15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
2Co 6:16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente,(C) como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos,
Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.
2Co 6:17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo;
Y yo os recibiré,
2Ti 2:4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
Jos 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
Jos 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
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