sábado, 14 de septiembre de 2024

Hoy es el tiempo 14-09-2024

Hch 16:16  Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 
Hch 16:17  Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 
Hch 16:18  Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. 
Hch 16:19  Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades; 
Hch 16:20  y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, 
Hch 16:21  y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos. 
Hch 16:22  Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. 
Hch 16:23  Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. 
Hch 16:24  El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. 
Hch 16:25  Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 
Hch 16:26  Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 
Hch 16:27  Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. 
Hch 16:28  Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 
Hch 16:29  El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 
Hch 16:30  y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 
Hch 16:31  Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 
Hch 16:32  Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 
Hch 16:33  Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. 
Hch 16:34  Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. 


Rom 10:6  Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo); 
Rom 10:7  o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos). 
Rom 10:8  Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 
Rom 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 
Rom 10:10  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 
Rom 10:11  Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

Deu 30:14  Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. 
Deu 30:15  Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 
Deu 30:16  porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 
Deu 30:17  Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 
Deu 30:18  yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. 
Deu 30:19  A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; 
Deu 30:20  amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar. 

2Co 6:1  Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. 
2Co 6:2  Porque dice:  En tiempo aceptable te he oído, 
 Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. 

Isa 49:8  Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; 
Isa 49:9  para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos. 

Heb 3:7  Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: 
 Si oyereis hoy su voz, 
Heb 3:8  No endurezcáis vuestros corazones, 
 Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,  
Heb 3:9  Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, 
 Y vieron mis obras cuarenta años.  
Heb 3:10  A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, 
 Y dije: Siempre andan vagando en su corazón, 
 Y no han conocido mis caminos.  
Heb 3:11  Por tanto, juré en mi ira: 
 No entrarán en mi reposo.
Heb 3:12  Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; 
Heb 3:13  antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. 
Heb 3:14  Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, 

Sal 95:7  Porque él es nuestro Dios;  Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. 
 Si oyereis hoy su voz, 
Sal 95:8  No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba,  Como en el día de Masah en el desierto, 
Sal 95:9  Donde me tentaron vuestros padres,  Me probaron, y vieron mis obras.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario