viernes, 8 de noviembre de 2024

No pensar en lo terrenal 9-11-2024


Luc 12:13  Le dijo uno de la multitud: Maestro, dí a mi hermano que parta conmigo la herencia. 
Luc 12:14  Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? 
Luc 12:15  Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 
Luc 12:16  También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 
Luc 12:17  Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 
Luc 12:18  Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 
Luc 12:19  y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 
Luc 12:20  Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 
Luc 12:21  Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. 


1Co 15:16  Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; 
1Co 15:17  y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. 
1Co 15:18  Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. 
1Co 15:19  Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. 
1Co 15:20  Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 


Flp 3:17  Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 
Flp 3:18  Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 
Flp 3:19  el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. 
Flp 3:20  Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 
Flp 3:21  el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. 


Col 3:5  Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 
Col 3:6  cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 
Col 3:7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 
Col 3:8  Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 
Col 3:9  No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre(B) con sus hechos, 
Col 3:10  y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó(D) se va renovando hasta el conocimiento pleno, 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario