sábado, 22 de noviembre de 2025

Jesús 22-11-2025

Jesus:
Luc 19:5  Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. 
Luc 19:6  Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. 
Luc 19:7  Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. 
Luc 19:8  Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. 
Luc 19:9  Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 
Luc 19:10  Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. 

Luc 5:27  Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. 
Luc 5:28  Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. 
Luc 5:29  Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos. 
Luc 5:30  Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
Luc 5:31  Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 
Luc 5:32  No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento. 

Jua 10:17  Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 
Jua 10:18  Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 

Efe 2:1  Salvos por gracia
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 
Efe 2:2  en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 
Efe 2:3  entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 
Efe 2:4  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 
Efe 2:5  aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 
Efe 2:6  y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 

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