sábado, 27 de abril de 2024

Pedro

Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.
Mateo 4:18-20

Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.
Lucas 5:4-11

El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
Mateo 16:15-20

Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después. Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti. Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
Juan 13:36-38

Mar 14:66  Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 
Mar 14:67  y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. 
Mar 14:68  Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 
Mar 14:69  Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. 
Mar 14:70  Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. 
Mar 14:71  Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. 
Mar 14:72  Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. 

El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos. Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme. Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú. Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?
Juan 21:6-23

sábado, 13 de abril de 2024

Judas

Luc 6:12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.
Luc 6:13 Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:
Luc 6:14 a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,
Luc 6:15 Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,
Luc 6:16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.

Una teoría sugiere que "Iscariote" podría derivarse del término arameo "Ish Kerioth", que significa "hombre de Kerioth". Kerioth era una ciudad en la región de Judea. Por lo tanto, "Iscariote" podría haber sido utilizado para distinguir a Judas como originario de esa ciudad.

Mar 6:7  Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. 
Mar 6:8  Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, 
Mar 6:9  sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. 
Mar 6:10  Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. 
Mar 6:11  Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. 
Mar 6:12  Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. 
Mar 6:13  Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban

Jua 12:3  Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. 
Jua 12:4  Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: 
Jua 12:5  ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? 
Jua 12:6  Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella. 
Jua 12:7  Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto. 
Jua 12:8  Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis. 

Mat 26:20 Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Mat 26:21 Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Mat 26:22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? Mat 26:23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar. Mat 26:24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. Mat 26:25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

Jua 13:21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Jua 13:22 Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba. Jua 13:23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. Jua 13:24 A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. Jua 13:25 El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es? Jua 13:26 Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. Jua 13:27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. Jua 13:28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. Jua 13:29 Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres. Jua 13:30 Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche.

Sal 41:5  Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando: 
 ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 
Sal 41:6  Y si vienen a verme, hablan mentira; 
 Su corazón recoge para sí iniquidad, 
 Y al salir fuera la divulgan. 
Sal 41:7  Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; 
 Contra mí piensan mal, diciendo de mí: 
Sal 41:8  Cosa pestilencial se ha apoderado de él; 
 Y el que cayó en cama no volverá a levantarse. 
Sal 41:9  Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, 
 Alzó contra mí el calcañar. 

Mat 26:47 Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. Mat 26:48 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. Mat 26:49 Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. Mat 26:50 Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. Mat 26:51 Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja. Mat 26:52 Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. Mat 26:53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? Mat 26:54 ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? Mat 26:55 En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo,(I) y no me prendisteis. Mat 26:56 Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

Hch 1:15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Hch 1:16 Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, Hch 1:17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Hch 1:18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Hch 1:19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Hch 1:20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.

Salmo 109

Mat 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Mat 7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

sábado, 6 de abril de 2024

Dar la vida 2

Judas: Colgado y muerto al caer.
Santiago el mayor: Decapitado por Herodes.
Pedro : Crucificado Boca para abajo
Andrés: Crucificado en X
Felipe: Según la tradición, Felipe fue mandado colgar de un árbol por el procónsul de Hierápolis
Bartolomé se negó y el rey ordenó desollarlo hasta que renunciase a su dios o muriese.
Tomas : Muerto a espada
Santiago el menor: lanzado al vacío desde el pináculo del templo y apedreado.
Simón en Zelote: Aserrado por la mitad
Judas Tadeo. Golpeado con una maza en la cabeza y después decapitado.
Mateo. Asesinado en Etiopia.
Juan de muerte Natural en Efeso.

Yo dije: Vosotros sois dioses,Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis,Y como cualquiera de los príncipes caeréis.
Salmos 82:6-7

Sal 116:13  Tomaré la copa de la salvación,  E invocaré el nombre de Jehová. 
Sal 116:14  Ahora pagaré mis votos a Jehová  Delante de todo su pueblo. 
Sal 116:15  Estimada es a los ojos de Jehová  La muerte de sus santos. 
Sal 116:16  Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo,  Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; 
 Tú has roto mis prisiones. 
Sal 116:17  Te ofreceré sacrificio de alabanza,  E invocaré el nombre de Jehová. 

Sal 49:6  Los que confían en sus bienes,  Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan, 
Sal 49:7  Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,  Ni dar a Dios su rescate 
Sal 49:8  (Porque la redención de su vida es de gran precio,  Y no se logrará jamás), 
Sal 49:9  Para que viva en adelante para siempre,  Y nunca vea corrupción. 
Sal 49:10  Pues verá que aun los sabios mueren;  Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,  Y dejan a otros sus riquezas. 
Sal 49:11  Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas,  Y sus habitaciones para generación y generación;  Dan sus nombres a sus tierras. 
Sal 49:12  Mas el hombre no permanecerá en honra;  Es semejante a las bestias que perecen. 
Sal 49:13  Este su camino es locura;  Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah 
Sal 49:14  Como a rebaños que son conducidos al Seol,  La muerte los pastoreará, 
 Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;  Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. 
Sal 49:15  Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,  Porque él me tomará consigo. Selah 

Luc 14:25  Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 
Luc 14:26  Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 
Luc 14:27  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

Mat 19:24  Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 
Mat 19:25  Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 
Mat 19:26  Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible. 
Mat 19:27  Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos? 
Mat 19:28  Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 
Mat 19:29  Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. 
Mat 19:30  Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.


2Ti 4:5  Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. 
2Ti 4:6  Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 
2Ti 4:7  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 
2Ti 4:8  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 
Instrucciones personales
2Ti 4:9  Procura venir pronto a verme, 
2Ti 4:10  porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. 
2Ti 4:11  Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. 

Mat 16:24  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 
Mat 16:25  Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 
Mat 16:26  Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 
Mat 16:27  Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. 

sábado, 23 de marzo de 2024

Dar la vida por la fe

Mat 27:33  Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, 
Mat 27:34  le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. 
Mat 27:35  Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes,(D) para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 
Mat 27:36  Y sentados le guardaban allí. 
Mat 27:37  Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. 
Mat 27:38  Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. 
Mat 27:39  Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, 
Mat 27:40  y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. 
Mat 27:41  De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían: 
Mat 27:42  A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él. 
Mat 27:43  Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. 
Mat 27:44  Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él. 
Mat 27:45  Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 
Mat 27:46  Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 
Mat 27:47  Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. 
Mat 27:48  Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. 
Mat 27:49  Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. 
Mat 27:50  Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. 
Mat 27:51  Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; 
Mat 27:52  y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 
Mat 27:53  y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. 
Mat 27:54  El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios. 

Jua 10:17  Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 
Jua 10:18  Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 

Luc 14:26  Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 
Luc 14:27  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

2Co 11:22  ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. 
2Co 11:23  ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 
2Co 11:24  De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 
2Co 11:25  Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 
2Co 11:26  en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 
2Co 11:27  en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 
2Co 11:28  y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. 
2Co 11:29  ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno? 
2Co 11:30  Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. 
2Co 11:31  El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. 
2Co 11:32  En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; 
2Co 11:33  y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos. 

1Co 15:19  Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. 


sábado, 16 de marzo de 2024

Parábola de los talentos

Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Mateo 25:14-30

¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.
Lucas 17:7-10

Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Lucas 7:41-50

¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
Santiago 4:13-17


sábado, 9 de marzo de 2024

Llamado al servicio

2Ti 2:1  Un buen soldado de Jesucristo
Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 
2Ti 2:2  Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. 
2Ti 2:3  Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. 
2Ti 2:4  Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 

1Co 3:5  ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 
1Co 3:6  Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 
1Co 3:7  Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 
1Co 3:8  Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 

2Ti 4:3  Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 
2Ti 4:4  y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 
2Ti 4:5  Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. 
2Ti 4:6  Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 
2Ti 4:7  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 
2Ti 4:8  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 

Luc 14:27  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 
Luc 14:28  Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 
Luc 14:29  No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 
Luc 14:30  diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 
Luc 14:31  ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 
Luc 14:32  Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 
Luc 14:33  Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. 

2Ti 2:19  Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. 
2Ti 2:20  Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. 
2Ti 2:21  Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. 
2Ti 2:22  Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor

11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 
12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;   
14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Hebreos 5:11-14

sábado, 2 de marzo de 2024

Si Jehova es Dios siguele

1Re 18:15  Y le dijo Elías: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que hoy me mostraré a él. 
1Re 18:16  Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a encontrarse con Elías. 
1Re 18:17  Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? 
1Re 18:18  Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. 
1Re 18:19  Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel. 
Elías y los profetas de Baal
1Re 18:20  Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 
1Re 18:21  Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 
1Re 18:22  Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. 
1Re 18:23  Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. 
1Re 18:24  Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. 
1Re 18:25  Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo. 
1Re 18:26  Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho. 
1Re 18:27  Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. 
1Re 18:28  Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. 
1Re 18:29  Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase. 
1Re 18:30  Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 
1Re 18:31  Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre,
1Re 18:32  edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. 
1Re 18:33  Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. 
1Re 18:34  Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, 
1Re 18:35  de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. 
1Re 18:36  Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 
1Re 18:37  Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. 
1Re 18:38  Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. 
1Re 18:39  Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! 
1Re 18:40  Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló. 

Apo 3:15  Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 
Apo 3:16  Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 
Apo 3:17  Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo

Mat 18:20  Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 

Jue 7:2  Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. 
Jue 7:3  Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil. 
Jue 7:4  Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá. 
Jue 7:5  Entonces llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como lame el perro, a aquél pondrás aparte; asimismo a cualquiera que se doblare sobre sus rodillas para beber. 
Jue 7:6  Y fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas. 
Jue 7:7  Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar. 

Pro 23:26  Dame, hijo mío, tu corazón,  Y miren tus ojos por mis caminos

1Sa 16:7  Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.