La vida cristiana esta llena de tentaciones , pero esas tentaciones no viene de parte de Dios.
Stg 1:13 Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni él tienta a nadie;Santiago nos aclara que la tentación no viene de parte de Dios y que el deseo de hacer el mal o concupiscencia esta dentro nuestro.
Stg 1:14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido.
Stg 1:15 Entonces la pasión, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
Que hacer con las tentaciones.?
Jesús en la oración del padre nuestro nos enseña a orar para no caer en tentación.
Mat 6:13 No nos metas en tentación, sino líbranos del mal, porque tuyo es el reino,el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén.Otra falla común es creerse auto-suficiente ya que la palabra nos dice:
1Cor 10:12 Así que el que piensa estar firme, mire que no caiga.Después en los próximos versículos nos dice que Dios nos da la salida.
1Cor 10:13 No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios,[14] que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla.
1Cor 10:14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.
Nuestro viejo hombre esta viciado de nuestras malas acciones, es nuestra vieja naturaleza la que peca, y debemos batallar cada dia con ella el mismo Pablo decía.
Rom 7:15 Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que detesto, eso hago.Rom 7:16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la Ley es buena. Rom 7:17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que está en mí. Rom 7:18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien, porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerloEl querer hacer el bien esta dentro nuestro pero batalla con nuestra carne.
Rom 7:21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí,El mismo Pablo conocía sus limitaciones humanas, una medida de nuestra vida cristiana no esta en las veces que cae sino en las veces que uno se levanta. David era un hombre pecador, pero el siempre se levantaba de su pecado.
Rom 7:22 pues según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
Rom 7:23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
Rom 7:24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
Rom 7:25 ¡Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro! Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, pero con la carne, a la ley del pecado.
.Porque Dios diría algo asi de David, alguno se puede preguntar recordando lo que pasó con David, Betsabe y Urias Heteo (2 Samuel 11:1-27), o varios otros hechos de David, la respuesta es que David pecaba pero reconocía su pecado, el no se quedaba en el pecado se arrepentía y se levantaba de su pecado.
Heb 13:22 Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: "He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero",
Una oración de arrepentimiento podemos ver en el Salmo 51.
No nos quedemos caídos , levantémonos de nuestro pecado y sigamos a la meta.
Salmos 51
Sal 51:1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Sal 51:2 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
Sal 51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
Sal 51:4 Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.(A)
Sal 51:5 He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
Sal 51:6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Sal 51:7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
Sal 51:8 Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
Sal 51:9 Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
Sal 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Sal 51:11 No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
Sal 51:12 Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
Sal 51:13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
Sal 51:14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.
Sal 51:15 Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
Sal 51:16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.
Sal 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Sal 51:18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.
Sal 51:19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
El holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.
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