La palabra santo aunque muchas veces es asociada con imágenes o
santos de la iglesia popular, la estudiaremos en el sentido bíblico que
significa apartado para Dios, Dios nos ve santos pero no realmente porque lo
seamos sino porque fuimos santificados por la sangre de Jesucristo derramada en
la cruz.
La santidad comienza en los tiempos de Moisés
y Aarón cuando en el vestido de los sacerdotes en la frente debe estar escrito
la palabra santidad a Jehová.
Éxo 28:36 Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ. Éxo 28:37 Y la pondrás con un cordón de azul, y estará sobre la mitra; por la parte delantera de la mitra estará. Éxo 28:38 Y estará sobre la frente de Aarón, y llevará Aarón las faltas cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; y sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehová.
Ahora bien, Dios nos ve como santos por la obra de Cristo, somos santificados
en Cristo Jesús por la muerte y resurrección de Él. Pablo acostumbraba llamar
a los creyentes santos o apartados para Dios al inicio de sus epístolas
como podemos leer las alutaciones decía a los santos de la iglesia de Éfeso o a
los santos que están el Filipos ver Efesios 1:1 , Filipenses 1:1 o Colosenses
1:1.
Rom 6:19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.
Antes de conocer a Cristo éramos esclavos del pecado, pero una vez liberado debo buscar mi propia santificación tal como lo podemos ver en el siguiente pasaje.
Rom 6:20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.Rom 6:21 ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.Rom 6:22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
Hoy día la voluntad de Dios es la santidad de sus hijos, Dios no
nos llamó a inmundicia sino a santificación, y debemos ejercitarnos en buscar
la santidad, limpiándonos de las viejas cosas que hacíamos cuando estábamos sin
Cristo.
1Ts 4:2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús;1Ts 4:3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;1Ts 4:4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;1Ts 4:5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;1Ts 4:6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.1Ts 4:7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
Con el crecimiento cristiano viene acompañada de santidad, no podemos crecer en la vida cristiana si no abandonamos los hábitos que traemos del mundo, y otra consecuencia de la santidad es que vamos a ser irreprensibles, es decir nadie nos podrá acusar con el dedo diciendo algo en nuestra contra.
1Ts 3:12 Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,1Ts 3:13 para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
Cmo buscar la santidad?, bueno debo dejar de hacer las cosas que hacia antes, los pecados que eran mi deleite y renovar mi mente, no buscar las cosas de este mundo y vestirme del nuevo hombre que esta dentro mio, limpiarme de toda contaminación para poder ser mejor hijo de Dios cada dia.
Efe 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,Efe 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,Efe 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
2Co 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Para ser santo debo apartarme para Dios y no presentar mi cuerpo al pecado sino presentarme como instrumento de justicia.
2Ti 2:19 Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
Rom 6:13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Lo que he hecho en mis dias de inconverso baste ya como dice el apóstol Pedro, ahora debo vivir en el espíritu y conforme a la voluntad de Dios, haciendo las cosas que a el le agradan.
1Pe 4:1 Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,
1Pe 4:2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.
1Pe 4:3 Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías