sábado, 14 de febrero de 2015

Estudio 14/02/2015 CB Adolescentes : Como lidiar con nuestro viejo hombre

Luchando contra nuestro viejo hombre

Una vez que hemos llegado a conocer a Cristo en nuestros corazones empieza una nueva vida tal como se describe en 2 Cor 5:15

2Co 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
Antes de conocer a Cristo éramos enemigos de Dios, no nos interesaban las cosas de Dios, y no buscábamos sus caminos, durante ese tiempo la biblia nos llamaba hombres naturales y para tales personas las cosas de Dios son locura.
1Co 2:14  Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
1Co 2:15  En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.
1Co 2:16  Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. 
Pero una vez recibido a Cristo tenemos un nuevo nacimiento, del que habla la biblia y somos niños espirituales, y así como cualquier recién nacido que necesita alimentarse, necesitamos alimentar a ese niño recién nacido espiritual para que pueda crecer en la gracia y el conocimiento en Cristo Jesús. 

1Pe 2:1  Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones,
1Pe 2:2  desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
1Pe 2:3  si es que habéis gustado la benignidad del Señor. 
Aquí el apóstol Pedro nos indica que necesitamos leer la biblia, la palabra de Dios que es el alimento espiritual, pero así como la biblia tiene pasajes complicados y de profecías, necesitamos empezar por los libros que son mas fáciles de entender, podemos empezar por 1a y 2da de Juan , después los evangelios y después las epístolas de Pablo, de modo a comenzar a tomar leche y después comer alimento más sólido.

Otra cosa que nos exhorta el apostol pablo es a crucificar a nuestro viejo hombre a fin de no servir mas al pecado, y a vivir para Dios Rom 6:10 y en el verso 11 considerarnos muertos al pecado,
Rom 6:6  sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
Rom 6:7  Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.
Rom 6:8  Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;
Rom 6:9  sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.
Rom 6:10  Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.
Rom 6:11  Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. 

Existe una lucha espiritual entre ambos seres, por un lado el viejo hombre que busca las cosas del mundo y esta viciado con todo lo malo que tenemos y por otro lado el hombre nuevo que se goza en la ley de Dios. Aun el mismo aposto pablo tenía el problema con su carne tal como lo podemos ver en el siguiente pasaje:


Rom 7:19  Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
Rom 7:20  Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
Rom 7:21  Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
Rom 7:22  Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
Rom 7:23  pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
Rom 7:24  ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
Rom 7:25  Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. 

La exhortacion es huir de la corrupción que hay en este mundo, no alimentar al viejo hombre sino al nuevo hombre que se goza y se deleita en la ley de Dios.
2Pe 1:4  por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 
La meta final es poder decir asi como dijo Pablo, que el mismo ya no vivia sino era Cristo que vivia en él.
Gál 2:20  Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gál 2:21  No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.  

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